Jubilación

Pensionistas en el extranjero deben acreditar su vivencia antes del 30 de septiembre o perderán su prestación

La Seguridad Social ha establecido un requisito obligatorio para los pensionistas españoles que residen fuera de España: deben presentar la denominada fe de vida antes del próximo 30 de septiembre para acreditar que continúan con vida y mantener activo el cobro de sus prestaciones. Este trámite afecta a cerca de 122.600 beneficiarios que reciben pensiones del sistema español mientras viven en el extranjero.

Según las cifras oficiales correspondientes al mes de agosto, aproximadamente el 65% de estas pensiones corresponden a jubilación, con casi 80.000 prestaciones en activo. Le siguen las pensiones de viudedad, que representan el 25% del total con 30.426 beneficiarios. El resto se reparte entre pensiones de incapacidad permanente, orfandad y prestaciones en favor de familiares.

Duplicación de los controles en 2026

Este año marca un punto de inflexión en el control de las pensiones abonadas en el extranjero. Hasta ahora, los pensionistas solo debían acreditar su vivencia una vez al año, concretamente en marzo. Sin embargo, en 2026 se ha duplicado la frecuencia de este trámite, obligando a los beneficiarios a presentar la documentación tanto en marzo como en septiembre. Esta medida responde a la voluntad del organismo público de reforzar los mecanismos de control y detectar posibles fraudes o irregularidades en el cobro de prestaciones.

El endurecimiento de los requisitos no se detendrá aquí. De cara a 2027, la Seguridad Social tiene previsto aumentar a tres las ocasiones anuales en las que los pensionistas residentes en el extranjero deberán presentar la fe de vida: enero, mayo y septiembre. Esta progresiva intensificación busca garantizar que solo quienes realmente cumplen los requisitos legales continúen percibiendo las prestaciones del sistema público español.

Múltiples vías para cumplir con el trámite

Para facilitar el cumplimiento de esta obligación, la Seguridad Social ha habilitado diversas opciones que permiten a los pensionistas acreditar su vivencia sin necesidad de realizar desplazamientos costosos o complicados. La principal herramienta es la aplicación gratuita VIVESS, disponible para dispositivos móviles, que permite completar el proceso de forma digital y recibir un justificante inmediato una vez finalizado. Posteriormente, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) o el Instituto Social de la Marina (ISM) confirmarán la validación del trámite.

Alternativamente, los pensionistas pueden presentar un certificado de vida expedido por la autoridad competente del país donde residen, acreditar su vivencia ante los responsables de los Registros Civiles Consulares, o realizar una comparecencia, ya sea presencial o telemática, ante las Consejerías o Secciones de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social. Esta variedad de canales pretende adaptarse a las distintas realidades y circunstancias de los beneficiarios dispersos por todo el mundo.

Consecuencias del incumplimiento

El plazo para presentar la fe de vida en este segundo periodo de 2026 concluye el próximo lunes 30 de septiembre. Los pensionistas que no completen el trámite antes de esa fecha se enfrentarán a la suspensión inmediata de su prestación. Esta medida no implica la pérdida definitiva del derecho a cobrar la pensión, pero sí la interrupción de los pagos hasta que el beneficiario regularice su situación y demuestre que cumple con los requisitos establecidos.

La Seguridad Social ha recalcado la importancia de respetar los plazos para evitar inconvenientes innecesarios. La suspensión temporal de la pensión puede generar serias dificultades económicas a los beneficiarios, especialmente a aquellos que dependen exclusivamente de esta prestación para cubrir sus necesidades básicas. Por ello, el organismo ha intensificado las campañas informativas dirigidas a este colectivo para asegurar que todos estén al tanto de sus obligaciones.

Un sistema cada vez más riguroso

El incremento en la periodicidad de los controles responde a una tendencia generalizada de endurecimiento en la fiscalización de las prestaciones sociales. La Seguridad Social busca optimizar los recursos públicos y garantizar que las pensiones lleguen únicamente a quienes tienen derecho legítimo a percibirlas. En los últimos años, se han detectado casos en los que beneficiarios fallecidos continuaban figurando como receptores de pensiones, lo que ha impulsado la implementación de mecanismos de verificación más frecuentes y exhaustivos.

Este nuevo modelo de control también se enmarca en el contexto más amplio de digitalización y modernización administrativa. La aplicación VIVESS representa un esfuerzo por simplificar la burocracia mientras se refuerzan los controles, aprovechando las ventajas de las nuevas tecnologías para llegar a los ciudadanos independientemente de su ubicación geográfica.

En clave: Por qué importa

El endurecimiento de los controles sobre las pensiones abonadas en el extranjero refleja la preocupación del sistema público por garantizar su sostenibilidad y eficiencia. Para los más de 122.000 españoles que cobran una prestación desde fuera de España, esto significa una mayor carga administrativa y la necesidad de estar atentos a múltiples plazos a lo largo del año. El incumplimiento puede derivar en la suspensión temporal de ingresos esenciales para muchas personas mayores.

Por otro lado, esta medida forma parte de una estrategia más amplia de lucha contra el fraude y optimización de recursos, que pretende asegurar que cada euro público llegue a quien realmente lo necesita. La progresiva digitalización del trámite busca equilibrar el rigor en el control con la facilidad de acceso para los beneficiarios legítimos. En cualquier caso, el plazo del 30 de septiembre es ineludible, y quienes no lo cumplan verán interrumpido el cobro de su pensión hasta regularizar su situación.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba